Reader Ad Slot
Reader Ad Slot placeholder
If you would like to support SpookStack without paying out of pocket, please consider allowing advertising cookies. It helps cover hosting costs and keeps the archive free to browse. You can change this choice at any time.
Basque Intelligence Service — Part 7
Page 65
65 / 105
tenticidad de la organizacién po-
Utica y juridica vasea; hoy todo
€so est4 probado, es truto invalo-
rable que debemos a la benemé-
rita generacién que nos precedic.
Hora es ya de que, prescindiendo
de tales controversias con los so-
fismas levantados . Por nuestros
enemigos, nos lancemos hacia ade-
lante en Ja senda de nuestra pro-
pia cultura, recogiendo del pasado
lo eterno y perdurable, abando-
nando ei lastre arcaico yY anqui-
josado y lanz4ndonos valientemen-
te hacia adelante, hacia Ja meta
de nuestros destinos nacionales.
Sin volver la cabeza atrés, que
ser ‘os otros los que, si se em-
Pe. . en sus torcidos propdsitos,
tengan que seguirnos para mor-
dernos si es que llegan a alcan-
zarnos.
Muchas veces, al sonar sobre los
destinos de nuestra raga, me he
imaginado las aguas poderosas de
un caudal ubérrimo que se desli-
zaban placidamente hacia el mar
del infinito, sorteando a las veces
.@scollos, regando otras valles de
singular placidez. Cierto dia, una
catéstrofe provocé un derrumbe
Que taponé el cauce con rocas in-
superables; las aguas se detuvie-
Fon, sorprendidas, en su caminar;
¥ el rio se transfcormé en lago en-
cerrado entre murallas inhdspitas,
con ‘omanticismo de) prisione-
ro y 1a nostalgia de quien tiene
un pasado placentero. Pasaron 1o3
tiempos; las aguas, al acumularse,
iban ascendiendo lenta, insensible-
mente; aguas mansas, con triste-
as legendarias y anhelos de idea-
smo; mag, un dia, su nivel subié
——es— a
tan alto que la presién contenida
durante anos de amargura resque-
brajé los bloques de granito y se
lanzé impetuosa al asalto de la mu-
ralla; torrente desbordado, con
fuerza de siglos e ilusiones de pri-
mavera. El caudal se puso en mar-
cha; sus avanzadillas, a veces, eran
agostadas por lta sequedad, mas
nuevos ¥ nuevos raudales venian
en pos de ellas, ganando terreno
sin cesar: los antiguos escdllos fue-
ron sacudidos una y otra vez, y,
minadas en sus cimientos, las ro-
cas se derrumbaron en pedazos,
cuyos escombros aun merdieron
sucesivas oleadas de agua tugien-
te y espumosa, hasta desaParecer
sus Ultimos vestigios arrastrados
por el vigor del rio en la plenitud
creadora de su madurez. Y el Iago,
romantico y somador, quedd como
un jalén en el cauce, al igual que
Jas antiguas murallas inhdéspitas
que taponaron su marcha; mas el
caudal siguid avante, sin mirar
atraés, regando nuevos valles fera-
ces, camino del infinito,
Esa ha sido nuestra historia.
Caudal humano sérpenteando a
través de los siglos, un dia el odio
y la ambicién Provocaron la ca-
tastrofe que taponéd la ruta de
nuestros destincs nacionales; al
carlismo precursor, el de la pri-
mera guerra, le tocé revolverse
impotente contra las rocas que se
despefiaban; y al fuerismo roman-
tico de mediados del siglo XIX le
correspondié schar con la placidez
nostaéigica del lago encerrado en-
tre murallas de leyes extrafas, ca-
fiones y carabineros. Mas las aguas
del rio no estaban muertas; nue-
ee
EUZKADI a
vos raudales, nuevas generaciones,
nuevos estudios, nuevos ideales,
nuevos anhelos, vinieron a sumar-
se hasta que la presién de Ia ra-
za venciéd todas las incomprensic-
nes y falsedades; y mientras unos
hombres mas audaces sacrificaban
su vida en la avanzadilla de la
politica, otros minaban impetuosa
y tenazmente los falsos cimientos
de las rocas de sofismas histéricos,
de prejuicios filoséficos, de inte-
reses econdémicos, hasta caer de-
rrumbados estruendosamente. ¥ el
caudal del pueblo vasco siguiéd su
ruta de siglos; al principio, atin se
formaron remolinos en torno a las
antiguas barreras, y jévenes histo-
riadores, juristas y filéscfos, insis~
tieron en demostrar su falsedad:
inutil empefio, que ya estan des-
truidas para siempre, y las aguas
pasan sobre ellas sin parar mien-
les en su fantasma, con visiédn de
mafana, con potencia creadora.
Creo superada la época negati-
va, la ardua tarea de destruir fal-
sedades. La verdad ha tiempo que
resplandecié, y nadie puede negar
la personalidad de la nacién vas-
ca y su historia de libertad. No
hay que perder el tiempo en de-
mostrar lo que luce como el sol;
€sa fué tarea benemérita de la ge-
heracion que nos precedid, Tepito.
Ei fuerismo se recreé en el re-
cuerdo del pasado, en la sombra
de las leyes e instituciones del
ayer; y su canto nostdlgico estaba
bien en los dias de esDera. Mas
hoy han de resonar otros cantos
mas enérgicos, los cantos del ma-
Aana, los cantos de renovacién.
Ese fué el gran acierto de Sa-
bino de Arana y Goiri ¥ de los
hombres que le siguieron, Com-
Prender que los fueros eran algo
accesorio, el producto, y Jo esencial
eran las instituciones que los crea-
ron, las Juntas, la Libertad. ¥ 2
orgullo debemos tener los nacio-
nalistas tal clarividencia,
Seria absurdo que los vascos
quisiéramos regirnos en pleno si-
glo XX por las leyes que redacta-
ron nuestros antepasados hace cin-
co siglos. En ellas hay mucho que
persiste y persistira, pero hay tam-
bién mucho muerto y putrefacto.
La labor que nos toca realizar a
los hombres de nuestra genera-
cién es precisamente tarnizar el
pasado, extraer lo esencial y eter-
no, para fundirlo con aquello que
de bueno aprendamos en otros
paises, en el crisol de nuestra Li-
bertad recobrada.
Tal es el propdsito que me guia:
quiero sintetizar el pasado, sefa-
lando sus caracteristicas generales,
para extraer los principios eternos,
los que son consustanciales con la
vida de nuestra raza, y sonar su
proyeccion hacia un futuro inme~
diato, Mas inmediato de lo que
muchos creen y cuya llegada no
debe sorprendernos desprevenidos.
Que seria perder el momento
culminante de nuestra historia, el
que tal vez pueda sefialar el por-
venir de la Patria.
El alma de un siervo tara vez alcanza a apreciar la sana libertad.
Bolibar
Reveal the original PDF page, then click a word to highlight the OCR text.
Community corrections
No user corrections yet.
Comments
No comments on this document yet.
Bottom Reader Ad Slot
Bottom Reader Ad Slot placeholder
If you would like to support SpookStack without paying out of pocket, please consider allowing advertising cookies. It helps cover hosting costs and keeps the archive free to browse. You can change this choice at any time.
Continue Exploring
Agency Collection
Explore This Archive Cluster
Broad Topic Hub
Topic Hub
Related subtopics
Subtopic
Subtopic
Subtopic
Subtopic
Subtopic
Subtopic